EL MÉTODO EXPERIMENTAL

             Señalábamos, más arriba, a Francis Bacon (1561-1626) como el teórico del método experimental y él era consciente de la importancia de su obra cuando la tituló "Novum Organum", en clara alusión al antiguo "Organum" aristotélico, que situó  dentro de lo que él pensaba que sería la  Instauratio Magna (La gran instauración). En relación con el método inductivo, su crítica se basa en tres puntos.

            El primero, la forma azarosa y exenta de crítica en la recogida de datos por los aristotélicos y a la Bacon oponía el uso de la experimentación sistemática

            En segundo lugar criticaba la generalización imprudente a partir de unas pocas observaciones.

            Finalmente, criticó la limitación de la inducción por simple enumeración que conduce, con frecuencia, a conclusiones falsas al no tener en cuenta los casos negativos.

            Bacon criticaba, asimismo, el respeto extremo a la tradición cultural y el considerar que la antigüedad de una teoría es la garantía de su solidez científica, no tener en cuenta que el razonamiento humano puede resultar erróneo debido a la falta de objetividad causada por la particular educación y condiciones de cada uno, junto con el subjetivismo propio del ser humano.

            Otro aspecto sobre el que llamaba la atención era la falta de separación entre las cuestiones que corresponde tratar a la ciencia y las que corresponden a la religión solapando campos que requieren métodos de abordaje diferentes.

            En la etapa deductiva, Bacon se refirió a la falta de definición de los predicados y consideraba negativa la reducción de la ciencia a pura lógica deductiva, al sobrestimar el proceso de obtención de consecuencias sobre la base de los primeros principios lo que conducía a un exceso de especulación deductiva y a la escasez de observación del aristotelismo imperante.

            Con su método, pretendía eliminar estos inconvenientes y para ello enfatizó la necesidad de inducciones graduales y progresivas, que permitieran sentar la base de la pirámide de conocimientos, mediante el ascenso gradual, desde correlaciones entre los hechos de un bajo grado de generalidad hasta las más completas. El método para buscar esas correlaciones y lo que era más importante, para eliminar las accidentales y mantener sólo las esenciales, fue denominado método de exclusión, por fundarse en la eliminación de cualquier correlación en la que exista algún caso en que un atributo esté presente, cuando el otro este ausente o en que uno aumente cuando el otro disminuya.

            Para el perfeccionamiento del método inductivo Bacon propone un procedimiento consistente en:

a)      Construir a partir de la observación unas tablas en las que se consignen los casos en que un determinado fenómeno se presenta (tabulae presentiae), o los casos y circunstancias en los que el fenómeno no aparece (tabualae absentiae) y añadir otras como las situaciones en las que se observan aumentos o decrementos del fenómeno (tabualae graduum), etc.

b)       Plantear una hipótesis para explicar el fenómeno mediante el estudio riguroso de los datos registrados en las tablas planteando asociaciones o relaciones entre el fenómeno y sus causas posibles.

c)       Verificar empíricamente mediante el experimento la bondad de la hipótesis y aceptarla, refinarla, modificarla o rechazarla según resulte éste.

            A primera vista no parece que exista un cambio tan esencial respecto del método inductivo deductivo de Aristóteles y de hecho el nuevo método utiliza tanto la inducción (aunque más sistematizada) como la deducción para establecer sus proposiciones. Sin embargo la diferencia fundamental es que el criterio de certeza se traslada desde la adecuación en el razonamiento (seguir las normas de la lógica del sistema aristotélico) hasta el contraste de la hipótesis con los resultados del experimento. Es por esto por lo que se denomina método experimental.

 

            Galileo Galilei (1564-1643), contemporáneo de Bacon, iniciador de la ciencia y la tecnología modernas, aplicó en forma casi perfecta, el método matemático experimental.

Siguiendo a Needham podemos resumir la metodología de Galileo en los siguientes puntos:

1. - Selección del aspecto específico del problema y formulación de una hipótesis que suponga una relación similar entre magnitudes observables.

2. - Deducción de consecuencias observables de la hipótesis.

3. - Experimentación, que permita la comprobación repetida o no, de la realización de las consecuencias previstas.

4. - Aceptación de la hipótesis o rechazo de esta, resultados del paso anterior.

Es importante notar que la diferencia fundamental con el sistema inductivo-deductivo, es el planteamiento de que la hipótesis es previa a la observación repetida cambiando las circunstancias (experimentación) y que es el acuerdo con los resultados del experimento lo que justifica la hipótesis, frente al planteamiento de la observación seguida por el proceso de inducción y deducción sin contraste experimental ulterior, propio del primer método.

            Es sorprendente, sin embargo, cómo desde un punto de vista prácticamente opuesto, Descartes (1596-1650) llegó a la obtención de explicaciones de procesos físicos, que permanecían sin solución en su época. En efecto, si para Bacon, la pirámide del conocimiento se debía iniciar por la base, para Descartes el procedimiento había de ser inverso y comenzar por el vértice que suponía el único principio cuya verdad era indiscutible, la existencia como ser pensante y su inmediato, la existencia de Dios.

            Pero si en las ciencias formales, la duda metódica cartesiana, podía obtener resultados brillantes, en Fisiología, el método estaba condenado al fracaso y de hecho, las explicaciones fisiológicas derivadas del cartesianismo adolecen de los mismos errores que los cometidos hasta entonces.

 

            Sería otro físico y matemático, Isaac Newton (1642-1727) quien hará progresar el desarrollo del método científico con su sistema axiomático en tres etapas.

La primera etapa del método científico propuesto por Newton trata de la formulación de un sistema axiomático, es decir un grupo deductivamente organizado de axiomas, definiciones y teoremas. En este sistema, los axiomas ocuparían el lugar de las hipótesis previas del método aristotélico y son la parte más débil del razonamiento newtoniano.

            Conocedor de ello, proponía cuatro reglas del razonamiento, que en síntesis planteaban:

1. -      Admitir como causa de las cosas naturales solamente las que sean al mismo tiempo verdaderas y suficientes para explicar las apariencias.

2. -      Asignar a los mismos efectos las mismas causas

3. -      Considerar como cualidades universales de los cuerpos sólo las que se encuentren en todos ellos mediante experimentación y

4. -      No tomar en consideración ninguna hipótesis hasta que concurran los fenómenos gracias a los cuales se pueda hace más exacta o sujeta a excepciones.

            La segunda etapa de la propuesta de Newton, corresponde a la formulación de hipótesis del método de Galileo y consiste en especificar algún procedimiento para correlacionar los teoremas del sistema con las observaciones, puesto que para Newton, los sistemas axiomáticos debían estar ligados al mundo real.

            Finalmente, la tercera etapa consistiría en la prueba, es decir la confirmación de las consecuencias deductivas del sistema axiomático con los fenómenos.

De nuevo el método, altera la idea

observación - deducción - hipótesis

para sustituirla por

hipótesis - deducción - experimentación.

 

            Durante los siglos XVII y XVIII una parte de las obras dedicadas al método científico se plantearon el problema del conocimiento y la posibilidad de acceder a él, más que a la metodología necesaria,

            Así, primero John Locke (1632-1704) y luego David Hume (1711-1776), plantearon la idea de que ninguna interpretación científica puede lograr la certeza de un enunciado, sino todo lo más, un conocimiento meramente probable, lo que en su época se consideró una amenaza para la ciencia y que planteado después de la enunciación del principio de incertidumbre por Heisemberg, resulta ser la base de la moderna Física.

            Para Immanuel Kant(1724-1804), el error de Hume consistiría en creer erróneamente que el contenido y forma de las leyes científicas, derivaba por completo de la experiencia sensorial, sin notar, que aunque todo conocimiento empírico deriva de las impresiones de los sentidos, no es cierto que el conocimiento venga dado en esas impresiones.

             A comienzos del XIX, la filosofía de la ciencia se encontraba en condiciones de plantearse la sistematización de las leyes generales del conocimiento.

            Sería John Herschel (1792-1871), el que al diferenciar el "contexto del descubrimiento" del "contexto de la justificación", clarificó de forma importante la discusión precedente sobre las  posibilidades y formas del conocimiento científico.

            El descubrimiento, en Herschel supone, la forma en la que se llega a la formulación de teorías. Existirían dos, la primera iría desde los fenómenos complejos observables, hasta la formulación de leyes de la naturaleza, mediante la observación y la aplicación de procesos inductivos específicos regulados o bien mediante la formulación de hipótesis, por procesos no regulables en forma fija. La segunda, partiendo de las leyes de la naturaleza, llegaría a la formulación de teorías, mediante cualquiera de los dos procedimientos citados.

            Por otra parte, diferenciaba Herschel el contexto de la justificación, es decir las condiciones para aceptar como ciertas las leyes y teorías formuladas. El criterio de aceptabilidad, será la adecuación entre las observaciones y las leyes y en este contexto, existirían una serie de hechos confirmatorios de mayor importancia que otros. Entre estos, los que supongan la extensión de la ley a los casos extremos, los resultados inesperados en el contexto de la formulación de la ley y que la confirmen y los experimentos decisivos que excluyan todas las hipótesis menos una.

Herschel plantea además, una actitud que se ha mantenido desde entonces: el científico debe actuar ante sus propias teorías como un adversario. De esta forma, la discusión se convierte en capítulo obligado de cualquier trabajo científico.

            En el siglo XX el esquema del método científico en las ciencias empíricas, se mantuvo relativamente constante.

            Es cierto que existen corrientes de pensamiento más favorables al inductivismo que al deductivismo y viceversa, pero en cualquier caso, se mantiene como una constante la justificación experimental. De hecho, el núcleo de la discusión se ha desplazado hacia el criterio de demarcación entre las interpretaciones científicas y no científicas, con las aportaciones de W. Bridgman (1882-1961) y los operacionalistas y las de la escuela de Viena dirigida por Moritz Schlick.

            Para unos, sólo son científicos los procesos ligados directa o indirectamente a procedimientos de medición, para los otros, los que cumplen el criterio de verificabilidad, es decir la posibilidad, por lo menos, de especificar un procedimiento de verificación que no viole las leyes científicas establecidas. De hecho el criterio de justificación ha pasado a depender, cada vez más, de criterios estadísticos, hasta el punto que la verificación experimental busca no tanto la comprobación de la hipótesis en todos los casos, sino su aproximación suficiente, al límite definido por la probabilidad del resultado experimental.

            Como señala Russell, es posible que la mente humana sea incapaz de hacer de la fisiología un edificio deductivo tan perfecto como el de la física teórica, sin embargo, cabe esperar y en muchos campos está ocurriendo, que la aplicación del método que consiguió, para otras ciencias, los avances que han transformado nuestra época en la de la revolución científica, acerque tanto como sea posible nuestra área de conocimiento a ese ideal.

        En el siglo XXI se produce en la Fisiología un cambio similar al que tuvo lugar cuando nació como ciencia experimental, desplazando a la Anatomía como disciplina que explica la función del cuerpo humano, limitándola a explicar la forma del organismo. Los avances en física y qúimica han trasladado el interés de los científicos desde la explicacion de como funcionan los órganos y sistemas del cuerpo humano a como interaccionan los organelos subcelulares, desplazando a la mayoría de los fisiólogos al campo de la biología molecular. Es en este campo donde se epera realizar descubrimientos y avances que proporcionen el reconocimiento de los colegas y el aprecio de los resultados experimentales y, por lo tanto, la posibilidad de recibir fondos que permitan su continuación. En estos momentos salvo en el campo del Sistema Nervioso, la fisiología de los demás sistemas (Circulatorio, Renal, Respiratorio, Endocrino, etc) se considera prácticamente establecida en sus conceptos esenciales y son las membranas celulares, los receptores con  sus mecanismos de transduccion de mensajes moleculares y los mecanismos de expresión genética los asuntos que investigan los fisiólogos reconvertidos en biólogos moleculares. Cabe predecir que esto conducirá a un círculo vicioso en el que cada vez habrá menos fisiólogos y por lo tanto también menos descubrimientos fisiológicos (basta para ello comparar los índices de las revistas de fisiología más clásicas con los actuales).

 

última revisión domingo, 08 agosto 2010 por miguel de córdoba