ESCAFANDRA

        La escafandra, en último caso, no es nada más que un cajón de buzo portátil. Las primeras es posible que consistiesen, simplemente, en utilizar un caldero invertido dentro de la cual se introducía la cabeza y así se podía mantener la respiración bajo el agua algunos instantes (Aristóteles). Los primeros modelos razonablemente útiles consistían en una bolsa de cuero con la cabeza de cobre donde se situaba el buzo que recibía aire por un tubo desde un recipiente al cual volvía desde la parte superior del casco (Fréminet, 1784).En 1862 Cabriol patentó un modelo bastante más perfeccionado y que, desde entonces, se modifico sólo en detalles no esenciales. Se trataba de un vestido de una pieza, impermeabilizado, en su parte superior presenta un cuello metálico al cual se atornilla un casco esférico de cobre estañado con mirillas de vidrio blindadas. El casco dispone de un sistema con válvula para eliminar el aire espirado y recibe un tubo por el cual se bombea aire desde la superficie.

    Es esencial que el aire llegue al buzo de manera que tenga la presión que corresponde a la profundidad a la que se encuentra ya que si respira aire con distinta presión que la del entorno se producirá un barotrauma  

    Regulador.

    Para que el aire que llega lo haga con una temperatura adecuada y para atenuar el efecto del bombeo se utiliza un regulador que se interpone entre el tubo de aire y el casco del buzo y que dispone de una válvula para regular el paso de aire.

    Aparato respirador.

    El paso hacia lo que sería la escafandra autónoma se inició utilizando el modelo de escafandra con casco rígido pero independizándolo del exterior por el procedimiento de sustituir el lastre del buzo por una mochila con gas comprimido en sendas botellas. Se utilizaban dos una con oxígeno puro (a 200 atm) y otra con aire comprimido para permitir una dilución del oxigeno dada su toxicidad a alta presión. El sistema se denominaba de regenerador porque el aire espirado pasaba por un recipiente con potasa que absorbía el dióxido de carbono y el vapor de agua de la espiración. El sujeto respiraba mezclas con distinta composición según la profundidad. Naturalmente la proporción de oxigeno se hace disminuir según se bucee más profundamente. Pese a todo los problemas de toxicidad del oxigeno a presión eran frecuentes.

    Escafandra blindada.

     En 1838 Taylor patentó un modelo de escafandra semi rígida ya que mantenía articulaciones de cuero entre piezas tubulares para tronco y extremidades. Fue perfeccionada en 1881 por Tasker. Un modelo más perfeccionado utilizando articulaciones herméticas fue el de Philips de 1856 que se parecía mucho a los modelos actuales. En todos los casos el problema es conciliar la necesidad de permitir el movimiento con la rigidez imprescindible para contrarrestar la presión y el peso que la estructura implica (200-300 kg). Hasta cierto punto el problema repite la situación de las armaduras medievales. El objetivo de la escafandra acorazada es evitar la necesidad de respirar aire a la presión de la profundidad en que se trabaja fabricando una especie de cajón de buzo portátil y a presión atmosférica lo que resta interés desde nuestro punto de vista ya que no hay lugar a ningún medio ambiente especial, precisamente se trata de mantener al buzo como si estuviera en la superficie. En 1973 reaparece la escafandra blindada articulada que permite al mismo tiempo mantener la ventaja de la movilidad y la de respirar aire a la presión atmosférica. Mediante este sistema se elimina la necesidad de los ciclos de compresión-descompresión costosos y peligrosos. El buzo puede trabajar durante periodos prolongados de tiempo, ascender y descender sin problemas y no se requiere ni condiciones físicas determinadas,  ni conocimientos técnicos sobre submarinismo lo que permite ser empleada por ingenieros, médicos y personal no entrenado. Permite trabajar a profundidades de hasta 330 metros. Como es natural el problema esencial estriba en la dificultad que impone a la movilidad la rigidez del equipo.

    Escafandra lunar.

    La exploración del espacio ha supuesto la presencia del hombre en otro medio ambiente especial. Aunque en la actualidad las naves espaciales tienen un medio ambiente similar al terrestre en las operaciones fuera de la cápsula y en los paseos lunares se utiliza un modelo de escafandra similar al submarino. Basta comparar la imagen del comienzo de la página con la siguiente.

    Desde el punto de vista de la respiración el problema de la exploración espacial es que también existe riesgo de descompresión por paso a un entorno que está a  presión sub atmosférica

 

última revisión miércoles, 05 mayo 2010 por miguel de córdoba